Ejercicios para fortalecer el tren superior que puedes hacer en casa

Con bandas elásticas, una esterilla, una silla, mancuernas o un par de botellas de agua, y un poco de motivación podrás fortalecer el tren superior sin salir de casa

Fortalecer el tren superior (brazos, hombros, espalda y pecho) no solo mejora la apariencia física, sino que también favorece la postura, la estabilidad y el rendimiento en las actividades diarias. Con el aumento del trabajo remoto y el sedentarismo, entrenar desde casa se ha vuelto esencial para mantener una buena salud muscular y articular.

El entrenamiento de fuerza con resistencia, incluso con material sencillo como bandas elásticas, produce mejoras significativas en fuerza, potencia y control motor. De hecho, simplemente con ejercicios con estas bandas elásticas se puede aumentar la fuerza del tren superior entre un 8 % y un 42 % dependiendo del grupo muscular trabajado. Además, fortalecer los músculos del tronco y la parte superior ayuda a prevenir lesiones y mejorar la calidad de vida, tanto en deportistas como en población general.

BENEFICIOS DE ENTRENAR EL TREN SUPERIOR

  • Aumenta la fuerza funcional: mejora la capacidad para cargar peso, empujar o levantar objetos.
  • Corrige la postura: refuerza espalda y hombros, reduciendo dolores cervicales o lumbares.
  • Reduce el riesgo de lesiones: un tren superior fuerte protege articulaciones y tendones.
  • Se adapta a cualquier nivel: puedes usar tu propio peso, bandas o pequeños objetos de peso como botellas de agua, según las posibilidades de cada uno.

CONSEJOS ANTES DE EMPEZAR

  • Calienta durante 5–10 minutos con movimientos articulares y estiramientos dinámicos.
  • Cuida la técnica: realiza cada movimiento de forma controlada.
  • Aumenta progresivamente la dificultad (más repeticiones, resistencia o tiempo).
  • Descansa 48 h entre sesiones intensas del mismo grupo muscular.

EJERCICIOS DE TREN SUPERIOR PARA HACER EN CASA

A continuación, un listado de ejercicios efectivos para trabajar la parte del tren superior del cuerpo desde casa, con o sin material:

Flexiones (push-ups)

Flexiones (push-ups) – Trabajan pecho, hombros, tríceps y core.

Fondos de tríceps en silla

Fondos de tríceps en silla – Fortalecen los tríceps y la parte inferior del pecho.

Press militar con mancuernas o botellas

Press militar con mancuernas o botellas – Enfocado en hombros y tríceps.

Elevaciones laterales con mancuernas

Elevaciones laterales con mancuernas – Aíslan el deltoide lateral, clave para la forma del hombro.

Remo con banda elástica o toalla

Remo con banda elástica o toalla – Ejercicio completo para la espalda y bíceps.

Curl de bíceps con mancuernas o bandas

Curl de bíceps con mancuernas o bandas – Desarrolla los bíceps y mejora la fuerza de agarre.

Extensión de tríceps por encima de la cabeza

Extensión de tríceps por encima de la cabeza (con banda o mancuerna) – Aísla el tríceps.

Caminata del granjero (“farmer’s walk”)

Caminata del granjero (“farmer’s walk”) – Refuerza espalda, brazos, antebrazos y agarre.

Superman

Superman (peso corporal) – Fortalece la espalda baja y los músculos posturales.

Plancha inversa (“reverse plank”)

Plancha inversa (“reverse plank”) – Trabaja hombros, core y glúteos, mejorando la estabilidad.

RUTINA SEMANAL

Incorpora estos ejercicios a tu rutina semanal repitiendo 2 o 3 veces por semana en formato circuito: elige 5 ejercicios, haz 3 rondas y descansa entre 30 y 60 segundos entre rondas. Repite el circuito 3 veces. A medida que avances, añade una ronda más o incrementa la resistencia.

  • Bandas elásticas: aumentan la fuerza y mejoran la función muscular del hombro de forma comparable al entrenamiento con pesas tradicionales.
  • Entrenamiento en casa: incluso con material mínimo, mejora la fuerza y la capacidad funcional en adultos sedentarios.
  • Efecto cardiovascular positivo: integrar fuerza moderada mejora la salud del corazón y la composición corporal.

Fortalecer el tren superior desde casa es eficaz, económico y seguro si adaptas cada ejercicio a tus necesidades específicas. Con constancia y buena técnica, notarás mejoras en fuerza, postura y bienestar general en pocas semanas. Solo necesitas un pequeño espacio, motivación y algunos minutos al día para cuidar tu salud y mantenerte en forma.

Yoga, taichí o chi kung, ¿qué elegir?

Las tres prácticas tienen numerosos beneficios, solo tendrás que valorar cuales se adaptan mejor a tus necesidades individuales

Las prácticas milenarias como el yoga, el taichí y el chi kung (también llamado qigong) han ganado terreno a otros ejercicios físicos como métodos complementarios orientados al bienestar integral. Aunque comparten componentes como respiración consciente, posturas físicas y mejoras en el estado mental, cada una de ellas presenta beneficios diferenciados respaldados por investigaciones científicas.

1. Yoga: equilibrio cuerpo-mente con respaldo clínico

El yoga se define como una práctica mente-cuerpo que combina actividad muscular, atención consciente y respiración, con efectos muy positivos sobre el estrés y la salud mental.

Pero también con otros beneficios, como el manejo de la fatiga relacionada con el cáncer o del dolor lumbar crónico, para los cuales diversos estudios indican que el yoga ofrece mejoras moderadas en dolor y función, similares a las obtenidas con otros ejercicios terapéuticos.

2. Taichí: lento, suave, pero eficaz

El taichí, ejercicio de bajo impacto, promueve fuerza, flexibilidad, equilibrio y acondicionamiento aeróbico suave. Este arte marcial desarrollado en China mejora el equilibrio y reduce las caídas en personas de edad avanzada, además de beneficiar a quienes padecen artrosis de rodilla, cadera o mano, aliviando dolor y rigidez, y mejorando la movilidad.

3. Chi kung (qigong): energía vital y bienestar integral

El chi kung (o qigong) combina movimientos suaves, respiración y meditación para armonizar la energía vital, mejorando el estado físico y mental. Tiene antecedentes de las artes marciales, y es conocido por su efecto de “autocuración”. En él destacan tres elementos principales de acuerdo con la Medicina Tradicional China (MTC): enfoque corporal (postura y movimiento), respiración y enfoque mental (elementos meditativos).

Este ejercicio ha demostrado su impacto beneficioso en el dolor lumbar no específico, mejorando movilidad, fuerza central —core— y reduciendo frecuencia cardíaca y respiratoria.

¿Cuál elegir?

La decisión dependerá de tus objetivos personales:

  • Si buscas alivio de fatiga, el yoga y el chi kung han demostrado ser beneficiosos.
  • Si tu prioridad es equilibrio, movilidad y/o salud articular, el taichi se presenta como una opción ideal; además contribuye al bienestar mental y cognitivo.
  • Si necesitas mejorar el abordaje de patologías como la ansiedad o depresión, tanto taichi como chi kung ofrecen beneficios significativos, especialmente si sigues un entrenamiento continuado y frecuente.

No existe una práctica que sobresalga universalmente; cada una ofrece sus propios beneficios y dependerá únicamente de tus necesidades para elegir una u otra. Por eso, y para tomar una decisión informada, considera tus necesidades, tu condición física y mental, y el tiempo del que dispones. Consultar con profesionales sanitarios puede ayudarte a elegir y adaptar la práctica adecuada a tus prioridades.

Beneficios de la natación para tus pulmones

Más que un deporte, la natación es un hábito saludable que ofrece numerosos beneficios para los pulmones, desde una mejora de la capacidad pulmonar hasta un mejor pronóstico del asma

La natación es mucho más que un deporte o un pasatiempo. Desde el punto de vista de la salud respiratoria, la natación ofrece beneficios únicos que pueden mejorar significativamente la función de tus pulmones, especialmente en personas con enfermedades respiratorias como el asma.

Estas son las cuatro razones por las que podemos confirmar que la natación ofrece múltiples beneficios para la salud de nuestros pulmones:

Ejercicio cardiovascular que fortalece los pulmones

En primer lugar, nadar es una forma eficaz de ejercicio aeróbico que fortalece el corazón y los pulmones. Durante la natación, el cuerpo necesita más oxígeno, lo que obliga a los pulmones a trabajar más eficientemente. Esto mejora la capacidad pulmonar y la eficiencia en el intercambio gaseoso, un proceso vital para oxigenar los tejidos y eliminar dióxido de carbono.

Además, el control de la respiración que exige nadar —especialmente al practicar estilos como el crol o el mariposa— mejora la conciencia respiratoria y ayuda a entrenar el sistema respiratorio para ser más eficiente y resistente al esfuerzo.

Un entorno ideal para personas con asma

Uno de los grupos que más se benefician de la natación son las personas asmáticas. A diferencia de otros deportes, la natación se practica en ambientes húmedos, lo que reduce el riesgo de que el aire seco irrite las vías respiratorias. El medio acuático disminuye la exposición a alérgenos y contaminantes ambientales, ayudando a reducir la frecuencia e intensidad de las crisis asmáticas.

Además, la natación ayuda a mejorar el patrón respiratorio, favoreciendo una respiración más lenta y profunda. Esto puede traducirse en una mayor tolerancia al ejercicio y una mejor calidad de vida para quienes padecen asma bronquial.

Mejora de la función pulmonar en niños y adultos

La práctica regular de natación puede aumentar los volúmenes pulmonares, como la capacidad vital forzada (CVF) y el volumen respiratorio forzado en el primer segundo (FEV1), tanto en niños como en adultos. Estas mejoras se deben al trabajo respiratorio que se realiza de forma continua durante la natación, que fortalece los músculos respiratorios y mejora la elasticidad pulmonar.

Además, en niños con asma, un programa de natación bien estructurado puede reducir la dependencia de medicamentos y aumentar la resistencia al esfuerzo físico. Incluso se ha observado una reducción en las visitas al médico relacionadas con complicaciones respiratorias.

Beneficios psicológicos y reducción del estrés respiratorio

Más allá de los beneficios fisiológicos, nadar también contribuye a reducir el estrés, un factor que puede desencadenar o agravar síntomas respiratorios en personas susceptibles. El ritmo regular y relajante de la natación, unido a la flotación y al contacto con el agua, promueve la relajación muscular y mental. Esto puede ser especialmente útil para personas que sufren de hiperventilación inducida por ansiedad o ataques de pánico.

Los mejores ejercicios para fortalecer tu tren inferior: recomendaciones para prevenir lesiones 

Entrenar el tren inferior contribuye a una mejor calidad de vida, previniendo problemas de movilidad, fortaleciendo las articulaciones y aumentando la resistencia física 

El tren inferior, compuesto por piernas, glúteos y pelvis, es una parte fundamental del cuerpo humano. No solo nos permite desplazarnos y mantenernos en pie, sino que también influye en la estabilidad, el equilibrio y la salud general. A pesar de su relevancia, muchas personas descuidan su entrenamiento en favor del tren superior, sin darse cuenta de que fortalecer esta zona puede mejorar la calidad de vida, prevenir lesiones y aumentar el rendimiento físico. 

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE TRABAJAR EL TREN INFERIOR? 

Esta zona soporta el peso del cuerpo y es fundamental para realizar actividades cotidianas como caminar, correr o subir escaleras. De hecho, unos músculos fuertes en esta zona permiten una mejor movilidad y estabilidad, además de reducir el riesgo de caídas y problemas articulares. 

Según estudios publicados en la National Library of Medicine de Estados Unidos, entrenar de manera óptima el tren inferior requiere una combinación de ejercicios compuestos y aislados. Así, ejercicios como sentadillas, peso muerto y zancadas son altamente eficaces para ganar fuerza y masa muscular, ya que trabajan múltiples grupos musculares al mismo tiempo. Complementarlos con movimientos específicos como extensiones de piernas o curls femorales permite un desarrollo más completo y equilibrado. 

PRINCIPALES MÚSCULOS DEL TREN INFERIOR Y SU FUNCIÓN 

Entrenar eficazmente esta zona no es posible sin conocer los principales músculos que la componen: 

  • Cuádriceps. Situados en la parte frontal del muslo, permiten extender la rodilla y son esenciales para actividades como correr y saltar. 
  • Isquiotibiales. Ubicados en la parte posterior del muslo, ayudan a flexionar la rodilla y extender la cadera, siendo cruciales para la flexibilidad y estabilidad. 
  • Glúteos. Son los músculos más grandes del cuerpo y juegan un papel clave en la movilidad de la cadera y la estabilidad pélvica. 
  • Pantorrillas. Incluyen el gastrocnemio y el sóleo, esenciales para caminar, correr y saltar. 
  • Tibiales anteriores. Responsables de levantar los dedos de los pies, evitando tropiezos al caminar. 
  • Músculos abductores y aductores. Situados en el interior y exterior del muslo, ayudan a estabilizar la cadera y las piernas. 
  • Músculos de la cadera y pies. Contribuyen a la movilidad y el equilibrio del cuerpo. 
¿CUÁLES SON LOS MEJORES EJERCICIOS PARA FORTALECER EL TREN INFERIOR? 

Para un desarrollo equilibrado de la musculatura, se recomienda combinar ejercicios multiarticulares con ejercicios de aislamiento de tu tren inferior: 

  • Sentadillas. Uno de los ejercicios más completos para fortalecer piernas y glúteos. Variaciones como sentadillas búlgaras o sumo permiten un trabajo más específico. 
  • Peso muerto. Imprescindible para el fortalecimiento de la parte posterior del tren inferior, incluyendo isquiotibiales y glúteos. Peso muerto
  • Zancadas. Mejoran el equilibrio, la fuerza y la movilidad de cadera. Zancadas
  • Press de piernas. Ideal para trabajar la fuerza en cuádriceps, isquiotibiales y glúteos de forma segura. Press de pierna
  • Elevaciones de talón. Ejercicio esencial para fortalecer las pantorrillas y mejorar la estabilidad del tobillo. Elevaciones de talón
  • Extensiones de piernas y curls femorales. Aíslan y fortalecen los cuádriceps e isquiotibiales, previniendo desequilibrios musculares. Curls de pierna

Entrenar el tren inferior no solo mejora la estética, sino que también contribuye a una mejor calidad de vida. Mantener una rutina de ejercicios enfocada en esta zona ayuda a prevenir problemas de movilidad, fortalecer articulaciones y aumentar la resistencia física. Ya sea para mejorar el rendimiento deportivo o simplemente para moverse con mayor facilidad en el día a día, dedicar tiempo al entrenamiento de piernas y glúteos es una inversión en salud que vale la pena. 

¿Cometes estos errores cuando haces deporte? Así puedes evitarlos para cuidar tu salud

Si bien el ejercicio y la actividad física son esenciales para mantener una buena salud, también es importante evitar algunos errores cuando hacemos deporte

La actividad física y el deporte son indispensables para mantener una buena salud. No en vano, fortalece los huesos y los músculos, además de ayudar a prevenir enfermedades como la diabetes y la obesidad. Igualmente, ayuda a liberar endorfinas, las “hormonas de la felicidad” y a disminuir la tensión o el estrés. Todo ello fomenta un mejor sueño y un mayor descanso.

Pese a los muchos beneficios del deporte, lo cierto es que, si no lo practicamos con cuidado, podemos llegar a lesionarnos. Es por ello que conviene seguir una serie de consejos para evitar los errores más comunes y prevenir esguinces o distensiones musculares no sólo antes sino también después de practicar deporte.

ANTES DEL EJERCICIO

El primero de estos errores (y el más común) lo comentemos antes de comenzar el ejercicio: no calentar antes de realizar la actividad. Preparar el cuerpo antes del deporte es indispensable para ir adaptando la respiración, la frecuencia cardiaca y la temperatura corporal. De esta manera, con ejercicios de menor intensidad, como un cardio ligero, y de manera progresiva, podemos prepararnos para la actividad.

En este punto, y a la hora de planificar la realización del deporte, es importante variar en los ejercicios. Evitar hacer siempre los mismos movimientos puede ayudar a que la actividad sea más eficaz, pues el cuerpo se va adaptando a los esfuerzos, de manera que la dificultad deberá ir aumentando progresivamente. Igualmente, si sólo nos centramos en una parte de nuestro cuerpo en específico o en un ejercicio concreto, los movimientos repetitivos y el sobreesfuerzo puede provocar lesiones. Por ello, un plan bien estructurado puede ayudarnos enormemente.

DURANTE EL EJERCICIO

La ejecución del ejercicio es igual de importante que la preparación. Y es que, una mala técnica en ejercicios complicados o agresivos puede llegar a ser peligrosa para nuestras articulaciones o músculos. Del mismo modo, la equipación que utilizamos puede marcar la diferencia. En este sentido, un buen calzado, ropa térmica en el caso del deporte en exteriores, o tejidos transpirables son fundamentales.

También durante el deporte debemos hidratarnos. Cuando realizamos deporte, la temperatura del cuerpo aumenta, y es por ello que, de manera natural, producimos sudor para mantenernos frescos. El sudor, a su vez, nos hace perder agua y sales minerales, por lo que el consumo de agua evita la deshidratación y los mareos o calambres que esta puede provocar. Así, debemos beber agua antes, durante y después del ejercicio y llevar siempre una botella con nosotros.

DESPUÉS DEL EJERCICIO

Al igual que el calentamiento es vital antes de comenzar a practicar deporte, el estiramiento tras el ejercicio es igual de importante. Al estirar nuestros músculos mejoramos su elasticidad, lo que nos ayuda a evitar lesiones. Esto, a su vez, ayuda a eliminar el ácido láctico que se acumula en los músculos durante el ejercicio, de manera que reduce las agujetas de los días posteriores.

Además del estiramiento, y para fomentar la recuperación, la alimentación posterior debe ser rica en carbohidratos y proteínas. Huevos, carne, pescado, avena… son alimentos que nos aportarán energía y ayudarán a nuestros músculos a recuperarse.

Finalmente, y para tener una recuperación completa, el descanso sería crucial. De lo contrario, puedes sentirte cansado o irritable y tus músculos pueden tardar más recuperarse. En definitiva, es importante escuchar a nuestro cuerpo para sentirnos mejor y prevenir todos estos errores a la hora de hacer deporte.

Moviéndote con cautela: Deportes de bajo impacto para problemas respiratorios

Recopilamos una serie de deportes recomendables para las pacientes con enfermedades respiratorias

Dra. Johanny Vargas Rodriguez. Especialista en Neumología Integrativa, Terapias Respiratorias Domiciliarias, Trastornos del Sueño, Microbiota e Inmunonutrición. Actualmente se encuentra en proceso de formación en PsicoNeuroInmunoEndocrinología (PNIe).

Para las personas con problemas respiratorios, encontrar actividades físicas adecuadas es crucial para mantener la salud y la calidad de vida. Afortunadamente, existen muchos deportes de bajo impacto que son ideales para pacientes con enfermedades respiratorias, proporcionando beneficios para la salud sin causar un estrés excesivo en el sistema respiratorio.

En este artículo, exploramos algunas de las mejores opciones de ejercicio para pacientes con patologías respiratorias y cómo estas actividades pueden mejorar la función pulmonar y el bienestar general.

NATACIÓN: FORTALECIENDO LOS MÚSCULOS RESPIRATORIOS

La natación es una excelente opción para personas con problemas respiratorios. Es un ejercicio de bajo impacto que fortalece los músculos respiratorios y mejora la capacidad pulmonar sin poner demasiada presión sobre las articulaciones. Además, el aire húmedo y cálido en una piscina cubierta puede ayudar a abrir las vías respiratorias y aliviar la congestión pulmonar. La resistencia del agua también ofrece un ambiente ideal para mejorar la resistencia y la fuerza muscular.

Beneficios de la natación para la salud respiratoria

  • Fortalece los músculos respiratorios: Ayuda a mejorar la eficiencia de la respiración.
  • Mejora la capacidad pulmonar: Aumenta la cantidad de aire que los pulmones pueden contener.
  • Ambiente favorable: El aire húmedo puede aliviar los síntomas respiratorios.

CICLISMO: MEJORANDO LA RESISTENCIA CARDIOVASCULAR

El ciclismo es otro deporte de bajo impacto que puede beneficiar a pacientes con enfermedades respiratorias. Ya sea en una bicicleta estática o al aire libre, montar en bicicleta es una forma efectiva de mejorar la resistencia cardiovascular y fortalecer los músculos de las piernas sin ejercer demasiada presión sobre los pulmones. El ciclismo puede ser ajustado en intensidad para adaptarse a las capacidades individuales, haciendo que sea accesible para personas con diferentes niveles de condición física.

Beneficios del ciclismo para la salud respiratoria

  • Mejora la resistencia cardiovascular: Fortalece el corazón y los pulmones.
  • Aumenta la fuerza muscular: Beneficia especialmente a los músculos de las piernas.
  • Bajo impacto: Minimiza el estrés en las articulaciones y el sistema respiratorio.

YOGA: ENFOQUE EN LA RESPIRACIÓN CONSCIENTE

El yoga puede ser muy beneficioso para personas con problemas respiratorios, ya que se enfoca en la respiración consciente y la relajación. Las posturas de yoga ayudan a mejorar la función pulmonar al expandir el pecho y abrir las vías respiratorias. Las técnicas de respiración profunda y controlada, como el pranayama, pueden ayudar a calmar la mente, reducir el estrés y mejorar la eficiencia de la respiración.

Beneficios del Yoga para la salud respiratoria

  • Mejora la función pulmonar: Ayuda a expandir el pecho y abrir las vías respiratorias.
  • Reducción del estrés: Las técnicas de respiración profunda calman la mente y el cuerpo.
  • Aumento de la flexibilidad y la fuerza: Beneficia el bienestar general y la condición física.

CONSIDERACIONES ADICIONALES

Consulta con un profesional de la salud

Antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, es fundamental que consultes con tu médico u otro profesional de la salud. Un médico o un fisioterapeuta respiratorio puede ofrecer recomendaciones personalizadas y asegurar que el ejercicio sea seguro y efectivo.

Escucha a tu cuerpo

Es importante que los pacientes con problemas respiratorios escuchen  su cuerpo y ajusten la intensidad del ejercicio según sea necesario. Si experimentan dificultad para respirar, dolor en el pecho o cualquier otro síntoma preocupante, deben detenerse y buscar atención médica.

Mantén la hidratación y la nutrición

Mantenerse bien hidratado y seguir una dieta equilibrada también puede ayudar a mejorar la función pulmonar y la salud general. Los alimentos ricos en antioxidantes y antiinflamatorios, como frutas y verduras, pueden ser especialmente beneficiosos.

Los deportes de bajo impacto son una excelente opción para pacientes con problemas respiratorios, ya que proporcionan beneficios para la salud sin causar un estrés excesivo en el sistema respiratorio. Al elegir actividades físicas adecuadas de la mano de un especialista,  y practicarlas de manera regular, los pacientes con condiciones respiratorias pueden mejorar su salud y bienestar general. Mantenerse activo no solo es posible sino altamente beneficioso, también en pacientes con problemas respiratorios.

Claves para retomar con éxito el entrenamiento a la vuelta de vacaciones

Sigue estos 7 consejos para incorporar de nuevo la práctica de ejercicio en tu rutina sin fracasar en el intento

Volver a hacer ejercicio después de las vacaciones de verano es un reto más complicado de lo que podemos llegar a imaginar. Tras los meses estivales en los que la mayoría cesa o reduce el tiempo de práctica deportiva, retomar el entrenamiento a la vuelta de vacaciones es cuestión de reforzar la voluntad. La pérdida del hábito, la pereza y el regreso a la rutina empañan ese objetivo. Y, quienes se animan a volver con fuerza en septiembre, a veces acaban fracasando con el paso de las semanas. Para evitar que este año seas una de esas bajas, desde Oximesa te damos las claves para retomar con éxito el entrenamiento después del verano:

COMIENZA DE FORMA PROGRESIVA

Si has mantenido el entrenamiento durante los meses de verano y los días de vacaciones, probablemente te cueste menos coger ritmo. Pero si debes empezar de cero, recuerda empezar poco a poco para que las capacidades de tu cuerpo vayan adaptándose. Ve de menos a más, exigiéndote ejercicios adecuados a tu forma física actual e incrementando objetivos y tiempos progresivamente.

ESCOGE UN DEPORTE O EJERCICIO QUE TE GUSTE

Esta decisión será fundamental para mantener la motivación y la probabilidad de adherencia a largo plazo. Disfrutar de la actividad física transforma la percepción del ejercicio de una ‘obligación’ a una experiencia placentera, con sus consiguientes beneficios para reducir el estrés y mejorar la salud mental. Eso sí, intenta encontrar el balance semanal entre el ejercicio de fuerza y el cardio para asegurar un mayor bienestar para tu organismo. Para ello, puedes combinar diferentes disciplinas, algo que te ayudará a no saturarte antes de tiempo.

MARCA TIEMPOS Y OBJETIVOS REALIZABLES

No podemos pretender regresar de vacaciones y recuperar en un sólo entrenamiento las capacidades físicas que hemos abandonado durante el verano. De hecho, esto sólo puede favorecer el riesgo de lesión y otros problemas de salud. Por ello, los expertos recomiendan establecer metas realizables en un tiempo lógico y razonable. De esta manera, integramos el ejercicio de nuevo en la rutina sin caer en el agotamiento, que en todo caso dinamitaría la motivación al crear experiencias negativas.

ENTRENA EN COMPAÑÍA

Practicar deporte con una red que comparta tus mismos objetivos es una forma menos monótona de retomar la actividad. Entrenar en compañía de amigos contribuye al sentimiento de responsabilidad y de compromiso con la rutina deportiva. Esto es algo que favorece la adherencia a largo plazo y que ayuda a aumentar la capacidad de superación. ¡Recuerda que podéis marcar objetivos en grupo para hacer la vuelta más fácil! Además, hacer ejercicio con compañeros no sólo será más divertido, sino que te permitirá sociabilizar en el día a día y descargar estrés.

CALIENTA Y ESTIRA ADECUADAMENTE

Calentar antes del entrenamiento y estirar después del mismo son dos pasos ineludibles para minimizar el riesgo de lesión. De esta manera aumentarás la flexibilidad de tus músculos y articulaciones preparándolos para el ejercicio y mejorarás su flujo sanguíneo. Reducir la rigidez del esqueleto ayudará también a disminuir el dolor post-entrenamiento, facilitando una recuperación más rápida. En este punto cabe recordar la importancia de respetar los tiempos de descanso entre sesiones. Así evitarás sentirte agotado y favorecerás una experiencia de ejercicio más agradable y sostenible.

HIDRÁTATE

Hidratarse antes, durante y después de ejercitarse es crucial para mantener el equilibrio de fluidos en el cuerpo. Así puedes prevenir la deshidratación, responsable de la fatiga, pero también los calambres y la disminución del rendimiento. La ingesta hídrica recomendada ayuda a regular la temperatura corporal, facilita el transporte de nutrientes y oxígeno a los músculos y mejora la recuperación al eliminar toxinas y reducir el dolor muscular.

SIGUE UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Con una pauta de alimentación variada y equilibrada puedes obtener los nutrientes necesarios para asegurar un correcto rendimiento físico. Con el aporte de vitaminas, minerales, proteínas y carbohidratos permites a tu organismo reponer la energía suficiente para los entrenamientos. Y, al mismo tiempo, tus tejidos musculares se reparan y fortalecen.

Si tu objetivo es perder peso, aléjate de las dietas milagro, ya que son responsables del efecto rebote y  de otros riesgos para la salud. En cambio, con una alimentación saludable podrás mantenerte en forma y obtener beneficios para todo tu organismo. Recuerda que una nutrición correcta es uno de los pilares de la vida saludable que, sin duda, te ayudará a sentirte mejor y a cuidar tu rutina como parte imprescindible del autocuidado.

Postura que respira: La importancia de una correcta posición para la respiración

La postura adecuada juega un papel fundamental en la capacidad del cuerpo para respirar de manera eficiente.

Dra. Johanny Vargas Rodriguez. Especialista en Neumología Integrativa, Terapias Respiratorias Domiciliarias, Trastornos del Sueño, Microbiota e Inmunonutrición. Actualmente se encuentra en proceso de formación en PsicoNeuroInmunoEndocrinología (PNIe).

La postura adecuada juega un papel fundamental en la capacidad del cuerpo para respirar de manera eficiente. Una postura incorrecta puede comprometer el funcionamiento de los músculos respiratorios y dificultar la respiración profunda y completa.

Aquí te mostramos cómo una buena postura puede mejorar tu salud respiratoria y algunos ejercicios que pueden ayudarte a mantenerla.

La relación entre postura y respiración. ¿Por qué es importante una buena postura?

Una postura adecuada para la respiración implica mantener la columna vertebral recta y los hombros relajados. Esto permite que los pulmones se expandan completamente y que el diafragma se mueva libremente hacia abajo durante la inhalación. Una postura encorvada o colapsada puede comprimir los pulmones y dificultar la capacidad del cuerpo para respirar profundamente.

Beneficios de una postura correcta

Expansión pulmonar completa: Mantener una columna vertebral recta permite una mayor expansión de los pulmones, facilitando una inhalación completa y eficiente.

Movimiento libre del diafragma: Una buena postura permite que el diafragma se mueva hacia abajo sin restricciones, mejorando la ventilación pulmonar.

Apertura de las vías respiratorias: Una postura adecuada ayuda a abrir las vías respiratorias, facilitando el flujo de aire hacia y desde los pulmones y previniendo la congestión pulmonar.

Mejor oxigenación: Con una respiración más eficiente, se mejora la oxigenación de los tejidos del cuerpo, contribuyendo a una mejor salud general.

Consejos para mantener una buena postura

Durante el día

De pie: Mantén los pies separados al ancho de los hombros, las rodillas ligeramente flexionadas y los hombros relajados hacia atrás.

Sentado: Siéntate con la espalda recta, los pies apoyados en el suelo y los hombros relajados. Usa una silla con buen soporte lumbar.

Acostado: Al dormir, usa una almohada que mantenga tu cuello alineado con la columna vertebral y evita dormir boca abajo, ya que puede forzar el cuello y la espalda.

Ejercicios para mejorar la postura

Estiramientos de pecho: Coloca los brazos en un marco de puerta y da un paso hacia adelante para estirar los músculos del pecho y los hombros.

Fortalecimiento del núcleo: Realiza ejercicios como planchas y abdominales para fortalecer los músculos del tronco y la espalda.

Yoga y pilates: Estas prácticas ayudan a mejorar la postura, la flexibilidad y la fuerza muscular.

En Resumen

Mantener una postura adecuada es esencial para respirar de manera eficiente y una salud pulmonar óptima. Al adoptar una postura correcta y practicar buenos hábitos posturales, puedes mejorar tu capacidad para respirar profundamente y mantener una función pulmonar óptima. Ser consciente de tu postura durante todo el día y realizar ejercicios específicos puede tener un impacto significativo en tu salud respiratoria y general.

Ejercicios de respiración para pacientes con enfermedades respiratorias crónicas

Para las personas que viven con enfermedades respiratorias crónicas como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma o la fibrosis pulmonar, los ejercicios de respiración pueden desempeñar un papel importante en el manejo de los síntomas y la mejora de la calidad de vida. Aquí te presentamos algunos de los ejercicios de respiración más efectivos y cómo pueden ayudarte.

1-Respiración diafragmática. ¿Qué es la respiración diafragmática?

También conocida como respiración abdominal, este ejercicio implica inhalar profundamente a través de la nariz, permitiendo que el diafragma se contraiga y se mueva hacia abajo, lo que hace que los pulmones se llenen completamente de aire. Luego, exhala lentamente por la boca, permitiendo que el abdomen se contraiga.

Beneficios

  • Fortalecimiento de los músculos respiratorios: Mejora la capacidad pulmonar al fortalecer el diafragma.
  • Reducción de la tensión respiratoria: Facilita una respiración más relajada y eficiente.

¿Cómo Practicarlo?

Siéntate o acuéstate en una posición cómoda.

Coloca una mano en tu pecho y la otra en tu abdomen.

Inhala profundamente por la nariz, sintiendo cómo se eleva tu abdomen.

Exhala lentamente por la boca, permitiendo que tu abdomen se contraiga.

Repite de 5 a 10 veces.

2-Técnica de respiración de labios fruncidos. ¿Qué es la respiración de labios fruncidos?

Este ejercicio implica exhalar lentamente a través de los labios fruncidos, como si estuvieras soplando una vela.

Beneficios

  • Control de la exhalación: Ayuda a mantener las vías respiratorias abiertas por más tiempo.
  • Mejora de la capacidad pulmonar: Útil para personas con enfermedades obstructivas, como la EPOC.

¿Cómo Practicarlo?

Inhala profundamente por la nariz.

Exhala lentamente a través de los labios fruncidos, como si estuvieras soplando una vela.

Repite de 5 a 10 veces.

3-Respiración Profunda

Beneficios

  • Mejora de la Capacidad Pulmonar: Ayuda a llenar completamente los pulmones de aire.
  • Reducción de la Sensación de Falta de Aire: Alivia los síntomas respiratorios.

¿Cómo practicarlo?

Inhala profundamente por la nariz, llenando completamente los pulmones de aire.

Exhala completamente por la boca, liberando todo el aire de los pulmones.

Repite de 5 a 10 veces.

Conclusión

Es importante trabajar con un fisioterapeuta o un profesional de la salud capacitado para aprender y practicar estos ejercicios de respiración de manera segura y efectiva. Además, la consistencia es clave; practicar estos ejercicios regularmente puede proporcionar el máximo beneficio. Incorporar estos ejercicios de respiración en tu rutina diaria puede mejorar significativamente la capacidad pulmonar y calidad de vida, especialmente si vives con una enfermedad respiratoria crónica.

Mantén una postura adecuada y realiza ejercicios de respiración para promover una mejor salud pulmonar. ¡Respira mejor y vive mejor!

Deportes y actividades físicas beneficiosas para personas con patologías respiratorias

Existe una serie de ejercicios recomendadas a las personas con patologías respiratorias

Dra. Johanny Vargas Rodriguez. Especialista en Neumología Integrativa, Terapias Respiratorias Domiciliarias, Trastornos del Sueño, Microbiota e Inmunonutrición. Actualmente se encuentra en proceso de formación en PsicoNeuroInmunoEndocrinología (PNIe).

Las personas con enfermedad respiratoria pueden enfrentar desafíos al participar en ejercicios y actividades físicas, pero existen opciones seguras y beneficiosas adaptadas a sus necesidades y capacidades.

La natación se destaca como una actividad altamente recomendada. Al ser un ejercicio de bajo impacto, no ejerce estrés en las articulaciones, al tiempo que ofrece un entrenamiento cardiovascular completo. Estudios indican que la natación puede mejorar significativamente la función pulmonar y la capacidad de ejercicio en personas con enfermedades respiratorias crónicas (Varga et al., 2012). Además, el aire húmedo y caliente en una piscina cubierta puede dilatar las vías respiratorias, facilitando la respiración.

El yoga es otra opción beneficiosa como ejercicio. Al combinar posturas físicas, técnicas de respiración y meditación, el yoga mejora la flexibilidad, la fuerza muscular y la función pulmonar. La práctica regular de yoga puede conducir a una mejoría significativa en la capacidad pulmonar y la calidad de vida en pacientes con asma y EPOC (Cramer et al., 2019).

Otras actividades recomendadas incluyen caminar, montar en bicicleta estacionaria y ejercicios de resistencia con pesas ligeras. Estas actividades pueden mejorar la capacidad pulmonar, fortalecer los músculos respiratorios y promover una mejor salud cardiovascular en general.

Los ejercicios físicos regular no solo beneficia a las personas con enfermedad respiratoria por mejorar la función pulmonar, sino que también influye positivamente en la microbiota intestinal, lo que repercute en la salud pulmonar de manera indirecta. La microbiota intestinal, compuesta por una amplia diversidad de microorganismos, desempeña un papel esencial en la regulación del sistema inmunológico y la inflamación, lo que puede tener un impacto significativo en la salud de los pulmones. Se ha observado que el ejercicio aeróbico regular puede aumentar la diversidad y la abundancia de bacterias beneficiosas en el intestino, al tiempo que reduce la presencia de microorganismos asociados con la inflamación (Monda et al., 2017). Esta modulación positiva de la microbiota puede tener efectos beneficiosos en la salud pulmonar al reducir la inflamación sistémica y fortalecer la respuesta inmunitaria.

Además, una alimentación equilibrada y hábitos saludables también contribuyen a mantener una microbiota intestinal saludable (Holscher, 2017). Esta interacción entre la alimentación, el ejercicio y la microbiota intestinal puede tener efectos sinérgicos en la salud pulmonar al modular la respuesta inflamatoria y mejorar la función inmunitaria.

Es importante destacar que el ejercicio en general es una demanda fisiológica del cuerpo que promueve la homeostasis y la adaptación. Además de mejorar la capacidad pulmonar y la salud cardiovascular, el ejercicio regular también puede reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo, lo que puede tener efectos positivos en la salud pulmonar (Marsland et al., 2015). En conclusión, el ejercicio físico regular, combinado con una alimentación equilibrada y hábitos saludables, puede influir positivamente en la microbiota intestinal y en la salud pulmonar. Estas intervenciones pueden ayudar a reducir la inflamación, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar

¿Qué son los hipopresivos? Descubre sus beneficios

Los ejercicios hipopresivos trabajan la musculatura de la cavidad abdominal a través de contracciones musculares y técnicas de respiración específicas

En la búsqueda constante de métodos innovadores para mejorar la salud y la condición física, los ejercicios hipopresivos han ganado popularidad como una alternativa única y efectiva. Estos ejercicios, también conocidos como ‘gimnasia abdominal hipopresiva’, no sólo ofrecen beneficios físicos notables, sino que también han captado la atención de expertos en salud y fitness en todo el mundo porque alivian el estrés. En este artículo descubriremos todos esos beneficios que nos aportan.

¿QUÉ SON LOS HIPOPRESIVOS?

Los hipopresivos constituyen una modalidad de entrenamiento enfocada en la activación de la musculatura profunda del abdomen y el suelo pélvico, sin generar la presión intraabdominal que caracteriza a muchos otros ejercicios. Desarrollados por el fisioterapeuta belga Marcel Caufriez en la década de 1980, los hipopresivos buscan mejorar la higiene postural y abordar problemas relacionados con el suelo pélvico de manera no invasiva y muy eficaz a través de la combinación de las contracciones de la musculatura pélvica y técnicas de respiración específicas.

Estos ejercicios se centran principalmente en la zona del core, que incluye los músculos abdominales, lumbares, pelvis y suelo pélvico. A diferencia de los ejercicios tradicionales que pueden generar presión en la cavidad abdominal, los hipopresivos buscan fortalecer esta área sin ejercer fuerzas o presión hacia afuera. Este hecho no solo favorece el tono muscular, sino que también puede tener impactos positivos en la postura y en la prevención de problemas como la incontinencia urinaria.

TIPOS DE HIPOPRESIVOS

Para practicar hipopresivos, es importante ponerse en manos de un profesional certificado que nos guíe durante las clases y nos enseñe a realizar las contracciones de la manera correcta. Estas contracciones pueden realizarse con posturas básicas o con secuencias dinámicas para amenizar el ejercicio:

  • Posturas básicas: dentro de este grupo podemos encontrar la postura en cuadrupedia hipopresiva, en la que el practicante se arrodilla y apoya las manos en el suelo, manteniendo la columna en posición neutra y realizando contracciones abdominales y respiratorias. También está la postura en decúbito supino hipopresivo, con el individuo tumbado boca arriba, que se enfoca en la elevación de la pelvis y la activación de los músculos abdominales y del suelo pélvico.
  • Secuencias dinámicas: se trata de ejercicios que incorporan elementos como cuerdas o bandas elásticas para añadir resistencia y desafío al control postural, fortaleciendo aún más los músculos implicados.

BENEFICIOS DE PRACTICAR HIPOPRESIVOS

  • Fortalecimiento del core: al trabajar los músculos profundos del abdomen y la zona lumbar, los hipopresivos promueven un core (músculos del abdomen, la zona lumbar, la pelvis y el suelo pélvico) fuerte y estable, esencial para mantener una buena postura y prevenir lesiones.
  • Mejora de la postura: la activación de la musculatura profunda contribuye a una mejor alineación de la columna, reduciendo la presión sobre las vértebras y mejorando la higiene postural.
  • Reducción del abdomen: aunque no son un ejercicio para perder peso, los hipopresivos pueden contribuir a una apariencia más estilizada del abdomen al tonificar los músculos y mejorar la elasticidad de la piel en la zona abdominal.
  • Prevención de problemas pélvicos: estos ejercicios son reconocidos por su eficacia en la prevención y tratamiento de problemas como la incontinencia urinaria y otros trastornos del suelo pélvico, especialmente en mujeres después del parto o adentradas en la menopausia.
  • Estimulación circulatoria y respiratoria: la combinación de contracciones musculares y técnicas respiratorias específicas que se realizan durante las clases de hipopresivos puede mejorar la circulación sanguínea y la capacidad respiratoria.
  • Inducción a la relajación y al alivio del estrés: la práctica regular de hipopresivos que implica esa combinación de contracciones musculares y técnicas respiratorias, además de fortalecer el cuerpo físicamente y estimular los sistemas circulatorio y respiratorio, también promueve la relajación y reduce el estrés. Al centrarse en la conexión entre la respiración y el control muscular, los hipopresivos pueden actuar como una forma de mindfulness, ayudando a calmar la mente y mejorar el bienestar emocional.

Estos son los deportes de interior que deberías animarte a practicar este invierno

La actividad física previene la aparición de muchas enfermedades y disminuye el riesgo de mortalidad

Aunque ya estemos encarando las últimas semanas del otoño para adentrarnos en el frío, la bajada de las temperaturas nunca debe ser una excusa para frenar nuestro estilo de vida saludable, en especial la realización de deporte en invierno. Y mucho menos con la Navidad a la vuelta de la esquina y los excesos nutricionales que tanto caracterizan al cierre de año.

La pereza por tener que salir de casa o el miedo a coger frío después de haber sudado son solo excusas que no pueden condicionar nuestra mentalidad deportiva. Para que no dejes de hacer deporte en invierno, te dejamos unas cuantas actividades a cubierto que deberías probar para mantenerte en forma y cuidar de tu bienestar general:

  • Ciclo indoor. Para los amantes del ciclismo a los que las lluvias, el frío o el viento les complique su práctica, te proponemos pasarte a las clases de ciclo indoor, también conocido como spinning. Para realizar este ejercicio necesitarás utilizar una bicicleta estática con la que puedas seguir un entrenamiento aeróbico, intercalando llanos con periodos de máxima intensidad, todo ello siguiendo el ritmo de la música. Este deporte te ayudará a trabajar la fuerza del tren inferior, al mismo tiempo que consume calorías.
  • Walking indoor. Si la actividad deportiva que más disfrutas es salir a caminar o a correr, no tienes por qué dejar de hacerlo a pesar del mal tiempo. El walking indoor emplea una  máquina elíptica para imitar los movimientos corporales de la marcha o el running. Su trabajo consiste en mantener los pies apoyados sobre una plataforma, realizando movimientos suaves y elípticos que reducen el alto impacto en las articulaciones. Del mismo modo que el ciclo, podrás trabajar la fuerza de tu tren inferior, así como tu resistencia y la quema de calorías, ya que también sigue distintos picos de intensidad.
  • Yoga. Por si todavía no has probado esta disciplina, te contamos en qué se basa. Consiste en entrenar cuerpo, mente y alma para lograr un equilibrio completo de estos tres ejes, que se consigue a través del control de la respiración y de la ejecución de diferentes posturas. Aunque no lo creas, el yoga es una forma más de tonificar el cuerpo, ya que implica un esfuerzo físico. Pero, sin duda, lo que más notarás con su práctica es el trabajo de la flexibilidad corporal y la relajación mental. Además, realizar yoga de forma continuada favorece un mejor equilibrio, mejora la postura corporal y corrige muchos dolores de espalda.
  • Cross hit. Si lo que estás buscando es un ejercicio más completo con el que entrenes todas tus capacidades, te recomendamos probar esta actividad. Se trata de una clase de ejercicio funcional trabajado por intervalos, en los que se hacen ejercicios diferentes por un periodo de tiempo determinado. Por ejemplo, levantamiento de pesas, flexiones, abdominales, sentadillas o ejercicios de cardio durante un minuto, pero entregándonos en nuestra máxima potencia. Esto es lo que lo convierte en un deporte de alta intensidad, que ofrece grandes resultados y que es apto para practicarse en espacios cerrados o a cubierto.
  • Pádel. Para los amantes del tenis o de este deporte al exterior, puedes probar el pádel en pistas cubiertas. Consiste en un juego de palas por parejas que favorece la quema de calorías, pero que también tonifica los músculos y mejora los reflejos. Además, está considerado un deporte de bajo impacto, así que teniendo en cuenta todos estos factores, es ideal para personas de mediana edad o superior que se sientan en forma y puedan entregarse al deporte en movimiento.
  • Natación. El agua no es solo exclusiva del verano para refrescarnos. En otoño e invierno podemos confiar en las piscinas climatizadas para practicar natación sin la necesidad de soportar aguas y temperaturas gélidas. Y, como sabrás, la natación es uno de los deportes más completos y positivos para el organismo. No sólo es de bajo impacto, sino que permite entrenar velocidad, fuerza, resistencia y flexibilidad al mismo tiempo. Sus beneficios son múltiples sea cual sea el nivel de natación de cada individuo. Te animamos a probarlo para aprovecharte de todos ellos.

Por último, quisiéramos dejarte un consejo para esquivar la pereza de practicar deporte en invierno: busca un gimnasio cerca de casa o del trabajo para que te sea fácil desplazarte y no trastoque mucho tu rutina. Busca que las instalaciones te ofrezcan estas u otras actividades que te llamen la atención para tener motivación y evitar el sedentarism. No olvides que, como recuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la actividad física regular ayuda a prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles” y “mejora el riesgo de mortalidad por cualquier causa”.

Claves para ponerse en forma tras las vacaciones

El ejercicio físico, la alimentación sana equilibrada y el descanso oportuno son unas de las tres variables a controlar

Septiembre es un mes que se caracteriza por ser el inicio de múltiples propósitos. Con el fin de las vacaciones de verano, uno de los más frecuentes es la adopción de un estilo de vida saludable, en el que el ejercicio físico, la alimentación sana equilibrada y el descanso oportuno se conviertan en los protagonistas de nuestra rutina.

Controlar estas tres variables será indispensable para que logres ponerte en forma y, lo que resulta más importante, que lo mantengas en el tiempo. De nada servirá un cambio de hábitos radical si, en apenas dos semanas, regresas al punto de partida.

Si quieres que este giro vital no derive en un nuevo intento frustrado, ten en cuenta las siguientes claves:

  • Actividad física y ejercicio físico no son lo mismo. Muchas personas utilizan estos conceptos como sinónimos, pero no es así. Lo cierto es que la actividad física es toda aquella que realizamos en nuestro día a día (caminar, subir escaleras, llevar las bolsas de la compra…), mientras que el ejercicio físico es una actividad voluntaria y planificada (natación, ciclismo, mejorar la fuerza en el gimnasio…). Ambas buscan mantener nuestra salud y son fundamentales si deseas ponerte en forma.
  • Mantente activo. Moverte debe ser tu seña de identidad. Camina un mínimo de 8.000 a 10.000 pasos al día, apuesta por ir andando a tu trabajo (en su defecto, baja unas cuantas paradas antes o aparca el coche algo más lejos) y prioriza las escaleras en lugar del ascensor. La actividad física debe ser el primer eslabón en tu cambio de hábitos.
  • Entrena la fuerza. Los ejercicios de fuerza mejoran la densidad ósea, disminuyendo así el posible riesgo de osteoporosis o fracturas y protegiendo, a la vez, nuestras articulaciones. Gracias a su mejora, se pueden desarrollar otras como la resistencia o la velocidad. Puedes ayudarte de elementos externos como las mancuernas y las barras o, por el contrario, trabajar con tu propio peso corporal.
  • Paciencia y constancia. Cuando la motivación se termina, la disciplina comienza. No pretendas hacer una rutina deportiva que no seas capaz de mantener en el tiempo. Todo suma. ¿Solo tienes 30 minutos al día para entrenar? No hay problema. Si eres capaz de generar una adherencia a tu rutina, tu cuerpo experimentará grandes cambios a corto, medio y largo plazo. Mejor hecho, que perfecto.
  • La nutrición y el descanso, tus mayores aliados. Tu rutina diaria debe complementarse con una correcta alimentación, aportando a tu organismo todos los macro y micronutrientes. Prioriza los alimentos reales: carnes, pescados, mariscos, huevos, frutas, verduras, tubérculos…y elimina el alcohol de todas las ingestas.

En paralelo, busca una buena higiene del sueño, con horarios regulares y aportando un descanso de entre 7 y 9 horas diarias.