Cómo prevenir y tratar la incontinencia urinaria en el postparto

Esta patología se atribuye sobre todo al embarazo y al parto, limitando la autonomía y reduciendo la autoestima y la calidad de vida de estas mujeres.

Entre el 3 y el 67% de las mujeres que han dado a luz sufren incontinencia urinaria. De hecho, en el caso de presentarse en los tres meses posteriores al embarazo, hay un 90% de probabilidades de seguir padeciéndola cinco años después. Esta patología se atribuye sobre todo al embarazo y al parto, limitando la autonomía y reduciendo la autoestima y la calidad de vida de estas mujeres.

Un suelo pélvico débil puede provocar incontinencia urinaria de esfuerzo, que se produce cuando el movimiento o la actividad física (como toser, reír, estornudar, correr o levantar objetos pesados) ejerce presión (estrés) sobre la vejiga, y provoca pérdidas de orina.

Durante el embarazo se dan numerosos cambios en el tejido del suelo pélvico producidos por el peso que debe soportar a lo largo de todo este período y, durante el parto, la musculatura del suelo pélvico se ve doblemente afectada por el paso del bebé y el esfuerzo que la madre produce para empujarle.

Es por ello que es de vital importancia ejercitar el suelo pélvico cuanto antes para poder prevenir posibles patologías relacionadas.

BENEFICIOS DE EJERCITAR EL SUELO PÉLVICO
  • Ayuda a disminuir y controlar las pérdidas de orina. Fortalecer el suelo pélvico mediante ejercicios específicos (también conocidos como ejercicios de Kegel), además de cambios en el estilo de vida y forma física, ayudará a mejorar la fuerza y la estabilidad del núcleo y a controlar las pérdidas de orina.
  • Mejora la vida sexual, especialmente la de las mujeres, que se ve afectada durante el embarazo por la debilitación de los músculos del suelo pélvico y causa que estas no logren disfrutar completamente de sus relaciones sexuales. Fortalecer el suelo pélvico a través de ejercicios Kegel ayuda a mejorar la fortaleza muscular y mejora la circulación en la vagina, lo cual permite experimentar orgasmos más intensos.
  • Ayuda a sostener la columna vertebral y, por lo tanto, a mejorar la postura. Una mala postura puede cambiar la posición del suelo pélvico y provocar el estiramiento o la tensión de sus músculos, y con ello una disminución de la fuerza muscular. Es por esto que la práctica de la elevación correcta durante la rehabilitación del suelo pélvico es de suma importancia.
  • Ayuda a controlar la vejiga durante el embarazo, aceleran la recuperación posparto y reducen el riesgo de prolapso.

Y no olvides visitar a tu ginecólogo de forma regular.

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