Antibióticos y microbiota: curar sin desequilibrar

Sigue estos consejos para evitar el impacto de los antibióticos en tu microbiota

Los antibióticos han salvado millones de vidas, pero su uso excesivo o inapropiado puede alterar de forma profunda nuestro ecosistema intestinal, nuestra microbiota. Esa alteración, la disbiosis, tiene consecuencias que van más allá del aparato digestivo, afectando el sistema inmune, el metabolismo e incluso el estado de ánimo.

Lo que revelan las investigaciones
  • Una revisión en Frontiers in Microbiology (Konstantinidis et al., 2020) mostró que tras un tratamiento antibiótico, la diversidad bacteriana intestinal puede tardar hasta seis meses en recuperarse.
  • Estudios más recientes (Microorganisms, 2022) indican que incluso un solo ciclo de antibióticos de amplio espectro puede favorecer la aparición de bacterias resistentes y alterar la comunicación intestino-pulmón.
  • Esta disbiosis puede aumentar la susceptibilidad a infecciones respiratorias, alergias o enfermedades inflamatorias.
Una visión desde la Psiconeuroinmunología clínica (PNIe).

El eje intestino-cerebro también se ve afectado: al reducir bacterias productoras de serotonina intestinal, pueden aparecer alteraciones en el estado de ánimo y el sueño. Es decir, un antibiótico mal indicado puede afectar no solo la microbiota, sino también la mente y la inmunidad.

Cómo proteger tu microbiota durante y después del tratamiento
  1. Usa antibióticos solo cuando sean necesarios. No sirven para virus (como la gripe o el resfriado).
  2. Acompaña el tratamiento con una alimentación rica en fibra. Ayuda a que la microbiota se recupere más rápido.
  3. Consulta a tu medico sobre  el uso de probióticos de cepas específicas. Algunos (como Saccharomyces boulardii o Lactobacillus rhamnosus GG) han demostrado utilidad para prevenir diarrea asociada a antibióticos.
  4. Evita automedicarte. El abuso favorece resistencia bacteriana y deterioro de la microbiota intestinal.

El mensaje de esta semana mundial es claro: los antibióticos salvan vidas, pero usarlos bien salva aún más. Cuidar la microbiota es cuidar el sistema inmune, el equilibrio mental y la salud respiratoria.

Dra. Johanny Vargas Rodriguez. Especialista en Neumología Integrativa, Terapias Respiratorias Domiciliarias, Trastornos del Sueño, Microbiota e Inmunonutrición. Actualmente se encuentra en proceso de formación en PsicoNeuroInmunoEndocrinología (PNIe).

Resistencia a los antibióticos: ¿qué debes saber?

Cuando las bacterias ya no responden a los antibióticos, se produce la llamada resistencia antimicrobiana

Los antibióticos son medicamentos utilizados para prevenir y tratar infecciones bacterianas. Cuando las bacterias ya no responden a los antibióticos, se produce la llamada resistencia antimicrobiana.

En la actualidad, la resistencia a los antibióticos está en niveles extremadamente peligrosos en todo el mundo. Esto se debe, según la Organización Mundial de la Salud, a que a diario aparecen y se propagan a nivel mundial nuevos mecanismos de resistencia que ponen en peligro la capacidad para tratar determinadas enfermedades infecciosas.

Por ello, como los antibióticos son cada vez más ineficaces debido al avance de la farmacorresistencia, se necesitan, de forma urgente, nuevos antibacterianos que se utilicen de forma adecuada.

Y es que, una de las causas de la resistencia a los antibióticos es el uso inadecuado y abusivo de estos. De hecho, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos subraya que las personas solemos utilizar antibióticos cuando no son necesarios. Por ejemplo, para tratar infecciones de oído, dolor de garganta, resfriados… u otras afecciones causadas por virus, que no se deben tratar con antibióticos.

También influye no tomar el medicamento tal y como indicó el profesional sanitario. Y es que, muchas personas no hacen caso de las recomendaciones y no toman las dosis establecidas, dejan de tomar el medicamento antes de tiempo o, por el contrario, extienden su uso más allá del pautado por el médico.

Asimismo, también es importante recalcar que, en muchas ocasiones, las personas toman antibióticos que se les ha recetado a otras, lo que puede provocar efectos secundarios o que la enfermedad empeore aún más.

Por otro lado, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos destaca la exposición de fuentes alimenticias como otra de las causas de la resistencia antimicrobiana. Y es que, los antibióticos son usados en agricultura, lo que puede dar lugar a bacterias resistentes en el suministro de alimentos.

Por todo ello, desde la Organización Mundial de la Salud insisten en: perfeccionar el uso de antibióticos, reforzar la vigilancia, cumplir con la legislación sobre el uso de antibióticos, y reducir la incidencia de las infecciones.