Los síntomas pueden variar desde la falta de aire, hasta el dolor en el pecho que debe considerarse de inmediato con un profesional sanitario para descartar cualquier riesgo cardíaco.
La esclerodermia es una enfermedad autoinmune compleja que puede afectar a la piel y a múltiples órganos internos. Entre todas sus posibles complicaciones, la afectación pulmonar es una de las más frecuentes y relevantes. De hecho, muchas veces los cambios en los pulmones comienzan antes de que aparezcan síntomas evidentes, por lo que el seguimiento médico precoz y regular es fundamental.
En este artículo te explicamos cómo puede afectar la esclerodermia a los pulmones y cuáles son los síntomas más habituales.
LOS DOS PROBLEMAS PULMONARES MÁS FRECUENTES EN LA ESCLERODERMIA
Aunque existen distintas formas de afectación pulmonar, las dos complicaciones más habituales son la enfermedad pulmonar intersticial (EPI) y la hipertensión arterial pulmonar (HAP). Ambas complicaciones pueden aparecer tanto en la esclerodermia limitada como en la difusa.
- Enfermedad pulmonar intersticial (EPI) o fibrosis pulmonar: se produce cuando el tejido pulmonar se inflama y cicatriza. Esto dificulta el paso del oxígeno a la sangre y reduce la capacidad pulmonar.
- Hipertensión arterial pulmonar (HAP): es un aumento anormal de la presión en los vasos sanguíneos que llevan la sangre del corazón a los pulmones. Obliga al corazón a trabajar más de lo normal y puede evolucionar hacia insuficiencia cardíaca derecha.
OTRAS ENFERMEDADES PULMONARES RELACIONADAS CON LA ESCLERODERMIA
Aunque son menos frecuentes, también pueden presentarse otras enfermedades relacionadas:
- Enfermedad de las vías respiratorias
- Aspiración
- Obstrucción bronquial
- Debilidad de los músculos respiratorios
- Derrame pleural
- Neumonía
- Neumotórax
- Cáncer de pulmón
- Hemorragia pulmonar
- Sarcoidosis
- Restricción extrínseca por afectación de la caja torácica
SÍNTOMAS DE AFECTACIÓN PULMONAR EN LA ESCLERODERMIA
La sintomatología puede variar y, en ocasiones, pasar desapercibida al inicio. Algunos de los síntomas más frecuentes son:
Síntomas respiratorios:
- Falta de aire (disnea): es el síntoma más común. Puede aparecer al realizar esfuerzos o, en fases avanzadas, incluso en reposo.
- Tos seca persistente: puede deberse a la fibrosis pulmonar, la hipertensión pulmonar o al reflujo gastroesofágico.
- Jadeo o dificultad respiratoria: menos habitual, pero posible en pacientes con afectación de las vías aéreas.
- Dolor en el pecho, especialmente con el esfuerzo: debe evaluarse de inmediato, pues puede ser signo de enfermedad pulmonar o incluso cardíaca.
Otros síntomas relacionados:
- Mareos o desmayos (síncopes): frecuentes cuando hay hipertensión pulmonar.
- Hinchazón de piernas y pies (edema): puede ser consecuencia de la hipertensión pulmonar o del deterioro cardíaco.
- Palpitaciones: relacionadas con la hipertensión pulmonar o alteraciones cardíacas.
- Debilidad muscular: especialmente en pacientes con solapamiento con polimiositis o dermatomiositis; puede afectar a la musculatura respiratoria.