Estas navidades pon una mesa saludable

Elimina estos hábitos en Navidad para evitar la pesadez de tripa por los excesos

Durante estos días de celebración y comilonas no solemos controlarnos, por lo que resultan en comidas copiosas de difícil digestión

La Navidad está a la vuelta de la esquina. Todas las celebraciones que rodean a esta temporada que pone fin a un año y da comienzo a uno nuevo están generalmente relacionadas con los encuentros con la familia y los amigos, también a hábitos alimenticios no del todo saludables. ¿Quién no prueba en estas fechas algún dulce típico navideño o las sabrosas comidas que solemos preparar para los días especiales?

Además de darnos algún que otro capricho con esos deliciosos platos, durante estas semanas solemos repetir y aumentar la cantidad de las raciones, incrementamos nuestra ingesta de grasas y azúcares. En consecuencia, sufrimos digestiones lentas y pesadas que incluso provocan hinchazón, molestias y cambios en nuestro tránsito intestinal. Es lo que conocemos como ‘atracones’, provocados por los excesos continuados en las comidas.

Sí, es normal que no podamos resistirnos y que aprovechemos una vez al año para permitirnos esos caprichos, pero es muy importante tomar conciencia de lo que comemos. Para gestionar bien los alimentos que entran en nuestro cuerpo, lograr mejores digestiones y no sólo evitar ganar más peso, sino cuidar de nuestro aparato digestivo. Por todo ello, hoy te traemos unos cuantos hábitos alimenticios no saludables a evitar esta Navidad:

  • Saltarse comidas. Para controlar la cantidad de alimentos que ingerimos y aportarle a nuestro cuerpo la energía suficiente a lo largo del día, recuerda que hay que comer entre 4 y 5 veces. De esta forma, llegarás con menos hambre a las comidas y evitarás darte esos atracones que te harán sentir pesado e incómodo. El desayuno y la comida serán los platos más fuertes, mientras que el almuerzo de media mañana, la merienda y la cena deben ser más ligeros. Prueba a tomar frutas, yogures naturales o tostadas integrales con algo de proteína en estas partes del día, aunque no tengas hambre, para aportar alimentos al cuerpo y llegar más saciado a las comidas fuertes.
  • ¿Descanso de la actividad física? Apesar de que durante este periodo disfrutamos de algunos días de vacaciones, no debemos relajar nuestra actividad física. De hecho, deberíamos potenciarla para contribuir a la activación de nuestro organismo y favorecer las digestiones. Sin ir más lejos, caminar después de las comidas ayuda a reducir los picos de glucosa en sangre, por lo que es muy buena opción en estas semanas en las que solemos comer más dulces. Además, realizar actividad física es una forma de quemar las calorías extra que consumimos, por lo que nos ayudará a mantenernos en forma.
  • Mentalidad de ‘barra libre’. Hay que comer con calma y hasta que aparezca la sensación de saciedad. Eso de repetir platos colmados y de no poner límite a los dulces o al alcohol no debería convertirse en la práctica predominante de estos días, ya que, además de aumentar el aporte calórico, puede perjudicar a nuestra microbiota.
  • Engullir los alimentos. Comer despacio y masticando bien los alimentos no solo favorecerá la digestión, sino que es importante para que tengamos una mayor conciencia de lo que comemos. También hará que nos saciemos antes, pues a los 20 minutos de comenzar con la masticación el cerebro empezará a recibir la señal de que el estómago ya está lleno.
  • Repetir plato. Intenta no hacerlo para no excederte en calorías ni en ingesta de alimentos, pero si te es irresistible, prueba a servirte poca cantidad en la primera ronda para que a la hora de repetir no sumes dos platos colmados. Valora también la posibilidad de reducir la cantidad de los otros platos para no atiborrarte.
  • No beber agua. Es cierto que en estos días de celebración puedes permitirte alguna copa de alcohol o bebidas carbonatadas, pero siempre con moderación. Prioriza el agua ante cualquier otra bebida, ya que es la que ayuda a mantener hidratado al organismo y a que este pueda desarrollar sus funciones vitales de la mejor manera.
  • Renunciar a las comidas saludables. Las comidas contundentes de estos días suelen ser mucho más calóricas y pesadas en la tripa, ya que tienen más grasas y, en el caso de los dulces, más azúcares. Intenta sustituirlas, en la medida de lo posible, por alternativas más saludables, reemplazando las frituras por la cocción al horno, reduciendo el consumo de grasas y probando dulces elaborados sin azúcar. 

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