Cistitis, un problema común en verano: causas y tratamiento

El uso de ropa húmeda en verano o mantener una higiene inadecuada pueden ser algunas de las causas de cistitis, provocando molestias, picazón o escozor que dificulten el día a día de quienes la sufren

Con la llegada del calor, los días de playa y piscina, y el uso de ropa húmeda aumenta el riesgo de padecer cistitis. Esta infección urinaria, especialmente común entre mujeres, puede estropear las vacaciones, causando incomodidad y provocando, en algunos casos, un dolor y desazón que altera el día a día de quienes la sufren. Pero, ¿por qué ocurre más en verano y qué podemos hacer para prevenirla o tratarla adecuadamente?

¿POR QUÉ SE PRODUCE LA CISTITIS?

La cistitis, también conocida como infección de orina o del tracto urinario, es una inflamación de la vejiga, casi siempre causada por una infección bacteriana. Aunque puede afectar a ambos sexos, es mucho más frecuente en mujeres, ya que su uretra es más corta y facilita la entrada de bacterias. De hecho, cerca del 50% de las mujeres sufrirá cistitis alguna vez en su vida, según la Asociación Española de Urología. Algunas de sus causas son:

  • Infección por Escherichia coli (E. coli): responsable de hasta el 85% de los casos. Esta bacteria vive normalmente en el intestino y puede acceder a la vejiga desde la zona anal.
  • Cambios hormonales: especialmente en la menopausia, cuando disminuye la protección natural del tracto urinario.
  • Higiene inadecuada: limpiar de atrás hacia adelante, por ejemplo, favorece el paso de bacterias del ano a la uretra.
  • Ropa húmeda o mojada: este gesto muy típico durante la época estival puede crear un entorno ideal para la proliferación bacteriana.
  • Disminución de defensas o alteración de la flora vaginal e intestinal, por consumo reciente de antibióticos.
¿POR QUÉ ES MÁS FRECUENTE EN VERANO?

Durante los meses cálidos se dan varias situaciones que incrementan el riesgo de infección:

  • Permanecer con el bañador mojado durante horas.
  • Menor ingesta de agua (menor volumen de orina y mayor concentración de bacterias).
  • Más viajes, menos control del acceso a baños limpios y cambios de hábitos en la higiene.

Todo esto hace que las infecciones urinarias aumenten considerablemente en verano.

¿CÓMO TRATAR LA CISTITIS?

La clave para un tratamiento eficaz es acudir al médico ante los primeros síntomas. No todas las molestias al orinar son cistitis, y automedicarse con antibióticos puede agravar el problema o crear resistencias.

El tratamiento habitual consiste en antibióticos específicos, seleccionados en función del tipo de bacteria que causa la infección, la tolerancia del paciente, los posibles efectos secundarios, o el coste y disponibilidad del medicamento.

Hoy en día, los tratamientos se han acortado mucho: de los 7 días tradicionales, se ha pasado a pautas de 3 días e incluso de una sola dosis, siempre bajo supervisión médica. Es fundamental no interrumpir el tratamiento, aunque los síntomas mejoren, y no reutilizar medicación sobrante.

CÓMO PREVENIR LA CISTITIS, ESPECIALMENTE EN VERANO

  • Beber abundante agua: ayuda a eliminar bacterias.
  • Orinar después de mantener relaciones sexuales.
  • Evitar ropa interior ajustada o de tejidos sintéticos.
  • No permanecer con el bañador mojado más tiempo del necesario.
  • Mantener una higiene adecuada.

Aunque muy molesta, la cistitis es una infección fácil de tratar si se detecta a tiempo. En verano, es especialmente importante conocer sus causas y actuar rápido ante los primeros síntomas. Con una buena hidratación, higiene y control médico adecuado, puedes disfrutar de tus vacaciones sin sufrir estas molestias que, de no tratarse a tiempo, sí pueden suponer un problema grave.

Cistitis en verano: Sigue estos consejos para conseguir un alivio inmediato

Evitar el café, el alcohol, los refrescos con cafeína y los alimentos picantes hasta que desaparezca la infección es una de las claves

Las altas temperaturas, el sudor o los baños en piscinas y playas pueden favorecer la aparición de la temida cistitis.

Esta afección recurrente en el periodo estival no cursa con gravedad, pero puede resultar molesta y amargarte las vacaciones.

Según la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), las mujeres están en mayor riesgo de contraer una cistitis debido a que la uretra femenina es más corta que la uretra masculina.

Además, la abertura de la uretra se encuentra en una proximidad muy cercana al ano en las mujeres, lo que facilita que las bacterias alcancen el tracto urinario.

”Casi todas las mujeres experimentan la cistitis en algún momento de su vida y una de entre cada cinco que han padecido está enfermedad llegan a tener una segunda infección, conocidas como cistitis recurrentes”, detalla la SEMI.

Generalmente, esta infección está originada por gérmenes bacterianos, siendo el E. Coli el responsable del 85 % de los casos.

Lo normal es que esta bacteria sea eliminada por el flujo vaginal y las propiedades antibacterianas de la orina, pero si no es así es cuando aparece la infección.

En cuanto a los síntomas, éstos pueden variar de una persona a otra. Los más frecuentes, tal y como señala el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos, son:

  • Ardor o dolor al orinar
  • Aumento de la frecuencia en ir a orinar (cada hora o cada media hora)
  • Ganas de orinar constantes y no poder hacerlo
  • Sangre con la orina (en ocasiones).

Para prevenir este tipo de infecciones, el Centro de Información de la Cistitis recomienda seguir estos consejos:

  • Mantén una hidratación adecuada. Bebe como mínimo dos litros de líquidos al día y sigue una alimentación sana rica en frutas y verduras.
  • Orina con frecuencia, cada 2 o 3 horas y antes y después de las relaciones sexuales. No se debe retener la orina.
  • Para evitar alterar la microbiota vaginal protectora, no se deben usar productos irritantes en el área urogenital como espermicidas o duchas vaginales y se recomienda el uso de ropa interior de algodón. Además, se debe cambiar frecuentemente el bañador húmedo por ropa interior seca.

En caso de sufrir una cistitis puedes poner en práctica simples medidas en casa que te permitirán aliviar el problema de forma más rápida.

Como ya hemos mencionado, la clave está en incrementar la cantidad de agua que bebes.

Además, también puedes utilizar compresas calientes en la parte inferior del abdomen para aliviar y minimizar la sensación de presión y dolor en la zona.

Evitar el café, el alcohol, los refrescos con cafeína y los alimentos picantes hasta que desaparezca la infección, es otra de las claves.

Y por último, también puede ser útil un baño en la bañera durante 15 o 20 minutos para aliviar el malestar.

El tratamiento suele ser a base de antibióticos. Por ello, para saber cuál será el adecuado, es importante acudir al médico ya que muchas veces será necesario hacer un urocultivo que identifique el agente que provoca la infección.